Ignacio Sinkovich, representante legal de los trabajadores de los gimnasios, afirmó que cerca de 30 empleados quedaron afectados por el cierre de las sucursales y advirtió que muchos no lograron recuperar sus ingresos.
La situación laboral de los empleados de los gimnasios Exen continúa sin definiciones, pese a la reciente resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, que dictó falta de mérito para cinco imputados y ordenó su liberación, aunque mantuvo las medidas cautelares sobre los bienes vinculados a la investigación.
Ignacio Sinkovich, abogado que representa a los trabajadores, sostuvo que el cierre de las sucursales y el retiro de las máquinas provocaron un fuerte impacto económico en cerca de 30 empleados que se presentaron en la causa para intentar preservar sus puestos de trabajo.
“Lo primero que uno pregunta es: ¿quién va a responder por los daños y por la pérdida de nuestros trabajos?”, expresó el letrado al referirse a las consecuencias que dejó la intervención judicial sobre los gimnasios.
El pedido para mantener abiertos los gimnasios
Sinkovich recordó que los trabajadores habían presentado una medida cautelar autónoma dentro del expediente penal para solicitar la reapertura de tres sucursales que todavía contaban con máquinas.
La propuesta contemplaba que los establecimientos funcionaran bajo intervención judicial, con controles de organismos públicos y la posibilidad de incorporar un contador para supervisar la actividad. Según explicó, el objetivo era garantizar la continuidad laboral sin interferir con la investigación penal.
“Lo único que pretendíamos era salvaguardar los puestos laborales de estos chicos”, afirmó.
Sin embargo, el planteo no prosperó. El abogado también indicó que, ante la posibilidad de que una apelación demorara varios meses, los trabajadores optaron por no recurrir la decisión judicial que rechazó su propuesta.
“El hambre no espera. Ellos necesitaban buscar una manera de conseguir su sustento”, señaló Sinkovich, quien consideró que la situación representó un golpe importante para la economía de los empleados.
Qué cambia tras el fallo de la Cámara Federal
El representante legal consideró que la reciente resolución beneficia principalmente a los imputados, al establecer la falta de mérito por insuficiencia de elementos para sostener los procesamientos en esta etapa. La decisión, aclaró, no implica un sobreseimiento definitivo, ya que la investigación debe continuar con nuevas medidas de prueba.
En cuanto a los trabajadores, sostuvo que todavía no hay certezas sobre cuándo podrían recuperar sus empleos. No obstante, planteó que una eventual devolución de los bienes y la reapertura de los establecimientos podrían permitirles volver a sus puestos.
Sinkovich señaló que los abogados de los imputados podrán realizar sus propios planteos para solicitar la devolución de las máquinas o el levantamiento de otras restricciones patrimoniales. Esas decisiones, explicó, corresponden a las estrategias de las defensas y exceden el reclamo laboral de los empleados.
Empleados sin ingresos y reclamos laborales en marcha
El abogado describió un escenario de incertidumbre para quienes quedaron sin trabajo de un día para otro. Según relató, algunos consiguieron empleo en otros gimnasios o recurrieron a trabajos precarios, pero no lograron recuperar la misma cantidad de horas ni los ingresos que percibían en Exen.
“Esto fue un duro golpe para todos los trabajadores”, sostuvo.
También mencionó que algunos debieron vender sus vehículos o pedir dinero prestado a familiares para afrontar sus gastos cotidianos, como el alquiler, los servicios y la alimentación.
Sinkovich indicó que algunos trabajadores ya iniciaron reclamos laborales ante la Justicia del Trabajo. Sin embargo, aseguró que todavía no hay una respuesta clara sobre quién deberá hacerse cargo de las consecuencias económicas que dejó el cierre de las sucursales.
“Estamos realmente en una nebulosa”, resumió al describir la situación de quienes tenían una relación laboral formal, pero quedaron imposibilitados de concurrir a sus puestos.
Las dudas sobre las máquinas secuestradas
Otro de los puntos que preocupa a los trabajadores es el destino de los equipos que fueron retirados de los gimnasios durante la investigación.
Sinkovich señaló que algunas máquinas se encuentran bajo custodia de la Policía del Chaco y otras estarían guardadas en galpones. Cuestionó que equipos sujetos a medidas judiciales hayan sido entregados para su utilización y planteó interrogantes sobre quién responderá por el desgaste o los daños que pudieran sufrir.
“¿Quién va a responder por el uso de estas máquinas y los daños que se ocasionaron?”, preguntó.
El abogado sostuvo que los equipos eran nuevos y de alto costo, por lo que consideró necesario que la Justicia Federal aclare dónde se encuentran, en qué condiciones están y qué ocurrirá con ellos si la causa concluye con un sobreseimiento o una absolución de los empresarios.
Finalmente, pidió que también se brinden respuestas sobre el futuro de los puestos laborales. Según remarcó, detrás del conflicto hay familias que dependen de esos ingresos, incluidos trabajadores que tienen hijos a cargo.

