El gobernador cordobés evalúa pegar los dos fines de semana largo con elecciones: el de Semana Santa y el siguiente, que es el 2 de abril.
Se volvió a hablar con fuerza en Córdoba sobre la posibilidad de que la fecha de la elección provincial sea el domingo 28 de marzo. Domingo de Pascua y en medio de un par de semanas que tendrán varios feriados.
Primero, porque el miércoles de Semana Santa es 24 de marzo, Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia; y segundo, porque el domingo siguiente al de Pascua es 4 de abril, que también será fin de semana largo por el feriado del viernes 2, Día de la Soberanía por Malvinas. Domingo en el que se podría definir la elección de la capital cordobesa.
La posibilidad llegó en la tarde de este miércoles a despachos de Casa Rosada en los que insisten, como lo adelantó LPO, que buscarán derrotar al peronismo del gobernador Martín Llaryora en Córdoba.
Aunque también fue parte de los rumores y las conversaciones entre los invitados al lanzamiento de equipos técnicos que hizo el libertario Gabriel Bornoroni. Quien decidió acelerar y levantar aún más su perfil en las últimas semanas, dentro de lo que se parece mucho a una bendición de los Milei para que moldee su propia candidatura provincial.
Llaryora encabeza el voto a gobernador y el libertario Bornoroni está tercero
En el cordobesismo siguen relevando encuestas con las que muestran conformidad, por un lado; pero no ocultan el viejo razonamiento acerca: “se votará cuando se sepa que se gana”. Es decir, cuando crean que Llaryora tiene más despejado el camino rumbo a la reelección.
Una campaña intensa en el verano podría agarrar todavía a la oposición caminando y tal vez al esquema libertario más enfocado en la reelección de Milei que en una victoria en Córdoba. Pero también, con el líder libertario condicionado no sólo por la coyuntura económica, sino también desde lo político y el famoso plazo de marzo con el que coquetea Patricia Bullrich.
El rol de la senadora puede ser clave en el escenario de tercios con el que quiere jugar el cordobesismo en el 2027. Asimismo, una fecha alejada del contexto nacional también dejaría incómodo al PJ Nacional para entrar en la discusión cordobesa y para lo que sigue sonando la opción Natalia de la Sota.
Si se vota en marzo, el peronismo todavía podría estar entretenido en la discusión entre Axel Kicillof, Sergio Massa y el kirchnerismo con Cristina, por encima de una apuesta por una candidata en Córdoba.
Por último, la simultaneidad de fechas entre los comicios provinciales y la intendencia cordobesa evitaría algún tipo de rélax de parte de aquellos que no respalden al candidato elegido para la sucesión del intendente Daniel Passerini.
“Con esto se acaba la joda y están obligados a laburar todos por las dos campañas”, sintetizó un peronista que mira encuestas y sabe de lo justo que llegará el peronismo cordobés al 2027.
