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La Justicia anuló la condena a Chocobar y pidió que se haga un nuevo juicio

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La Justicia resolvió anular la condena a dos años de prisión contra el policía Luis Chocobar y solicitó que se realice un nuevo debate oral. Así lo confirmó el abogado del policía, Fernando Soto.

“La Sala II de la Casación Nacional anuló el juicio oral que le hicieron a Chocobar. Manda a hacer un nuevo juicio oral”, informó Soto en su cuenta de Twitter. Al mismo tiempo, celebró: “¡Ley y orden!”.

La decisión fue tomada por la sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, integrada por los jueces Horacio Días, Eugenio Sarrabayrouse y Daniel Morin. Los magistrados ordenaron sortear un nuevo tribunal oral para hacer otro proceso.

Desde Casación plantearon que los jueces del Tribunal Oral de Menores 2, Jorge Ariel Apolo, Fernando Pisano y Adolfo Calvete, fueron contradictorios respecto de la conducta de Chocobar.

“Surgen evidentes y serias inconsistencias y contradicciones internas en cada uno de los votos; y también externas, pues tal como plantea la defensa en su recurso, los tres votos afirman circunstancias distintas sobre aspectos medulares del hecho atribuido a Chocobar”, señalaron los jueces.

En paralelo, la Cámara de Casación también confirmó hoy la condena a nueve años de prisión para J.M.P.R., el otro delincuente que participó de aquel episodio, ya que los jueces rechazaron todas sus apelaciones. Pero el tribunal sí aceptó la apelación de la defensa del expolicía y por eso se realizará otro juicio.

Luis Chocobar en Comodoro Py. (Foto: Télam).
Luis Chocobar en Comodoro Py. (Foto: Télam).

Los políticos rápidamente se hizo eco de la decisión de la Justicia y salió a respaldar al policía bonaerense de cara al nuevo juicio que deberá afrontar. Uno de los primeros fue el ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri.

“¡Es una gran noticia la revocación de la injusta condena a Chocobar! Siempre lo dijimos, ¡actuó en cumplimiento del deber! Presente en el Congreso en ese momento la “Ley Chocobar” para proteger a los que nos protegen. ¡Es justicia”, escribió en su cuenta de la red social X (exTwitter).

El presidente del bloque de diputados nacionales del PRO, Cristian Ritondo, también se mostró a favor del fallo: “Chocobar cumplió con su deber y no debía estar condenado. Es una gran noticia que la Justicia admita que su defensa no pudo ser ejercida como corresponde. Siempre hay que cuidar a quienes nos cuidan”.

El mensaje del ministro de Defensa, Luis Petri, tras el fallo que revoca la condena a Luis Chocobar. (Foto: X/Luis Petri).
El mensaje del ministro de Defensa, Luis Petri, tras el fallo que revoca la condena a Luis Chocobar. (Foto: X/Luis Petri).

Chocobar había sido condenado a dos años de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación en 2021 por haber matado a balazos al delincuente Juan Pablo Kukoc, quien atacó a puñaladas a un turista estadounidense en el barrio porteño de La Boca en 2017.

La condena era excarcelable, por lo que el policía bonaerense no fue preso. Sin embargo, en aquel momento su abogado había advertido que “fallaron en contra de las pruebas de la causa”.

“Para la seguridad argentina, este fallo es triste”, dijo Patricia Bullrich en aquel momento. La actual ministra de Seguridad también cumplía funciones en ese cargo cuando ocurrió el episodio y fue una de las figuras políticas que más acompañó a Chocobar en todo el proceso. “El policía actuó en cumplimiento de su deber”, remarcó el día de la condena.

En sus fundamentos, el Tribunal Oral de Menores N°2 consideró “innecesario y desproporcionado” el disparo que provocó la muerte del asaltante, ya que no resultaba “peligroso para nadie”, y determinó que el condenado incumplió “la normativa nacional e internacional” sobre el uso de arma.

El juez Pisano explicó que Chocobar estaba de civil cuando vio al turista estadounidense Frank Wolek que pedía auxilio tras ser asaltado y apuñalado por dos delincuentes que le sustrajeron su cámara de fotos, uno de los cuales resultó ser Kukoc, que huyó corriendo.

Luis Chocobar y Frank Joseph Wolek, el fotógrafo estadounidense que fue atacado a puñaladas en el barrio porteño de La Boca en 2017 (Foto:Télam).
Luis Chocobar y Frank Joseph Wolek, el fotógrafo estadounidense que fue atacado a puñaladas en el barrio porteño de La Boca en 2017 (Foto:Télam).

“Resulta evidente para mí que el comienzo de su accionar estuvo completamente justificado a tenor del marco legal que regula su actividad. Pero en un preciso momento de la persecución, la actuación del policía acusado dejó de estar justificada para tornarse excesiva en extenso e intenso, por resultar innecesaria y desproporcionada al legítimo fin primigeniamente propuesto”, señaló.

Para el Tribunal no se trató de un caso de “legítima defensa” como alegó la defensa del efectivo en aquel momento, ya que “poquísimos segundos más tarde se apartó de la normativa permisiva al herir con su última salva a Kukoc cuando ya se encontraba a bastante distancia, sin armas a la vista, ni representar peligro alguno”.

“En pocas palabras, Chocobar no debió efectuar ese último disparo que impactó a Kukoc en su pierna izquierda cuando se alejaba corriendo sin resultar peligroso para nadie. No puede aceptarse la aprehensión de un sospechoso sacrificando el cumplimiento de la normativa nacional e internacional de aplicación obligatoria que razonablemente regula el oportuno uso de las armas de dotación asignadas al personal policial”, sentenció.

Por último, el juez aseguró que “Chocobar no tuvo intención de matar según lo demuestran el comprobado impacto de rebote en la región lumbar, la herida en la pierna izquierda de Kukoc, y el haber cesado de inmediato sus disparos al verlo caer al suelo”, por lo que descartó la hipótesis de la querella respecto a que se trató de un “homicidio agravado cometido en abuso de la función policial”.

Cómo fue el caso Chocobar

El 8 de diciembre de 2017, el turista estadounidense Frank Wolek (60) caminaba por el barrio de La Boca y poco antes de llegar a la calle Caminito fue sorprendido por dos delincuentes que le robaron su equipo de fotografía.

En ese momento, uno de los asaltantes, Juan Pablo Kukoc, lo apuñaló una decena de veces en el pecho y lo dejó gravemente herido. Luego, escapó del lugar caminando.

A unas pocas cuadras, el joven fue interceptado por dos personas que habían visto el ataque y Chocobar, que en ese momento que era Policía Local de Avellaneda, se identificó y le pidió que se detuviera. El joven no lo hizo, intentó escapar y el efectivo disparó y mató a Kukoc de un balazo en la espalda.

Un peritaje realizado por expertos de la Policía Federal reveló que la bala que disparó el policía y mató al ladrón primero rebotó en el asfalto, lo que para su defensa demuestra que no apuntó a matar, sino a las piernas.

 

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Politica

¿Un plan o un sueño?: Macri, Cristina y demás problemas de la oposición para dejar de ser comparsa

El Ejecutivo intenta capitalizar las diferencias en Unión por la Patria, la UCR y el PRO y rivalizar únicamente con el peronismo de cara a las legislativas del año que viene. Los movimientos de Cristina Kirchner y Mauricio Macri.

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Entre los principales recursos con los que cuenta Javier Milei, tanto en el terreno electoral como, más todavía, en la disputa por definir el rumbo que tome el país, se suele destacar el flaco papel que han venido haciendo, y tal vez sigan haciendo, los demás partidos.

¿Ello obedece a que estos no tienen ni tendrán nada nuevo para ofrecer al país, son solo rémoras de un pasado que acumuló demasiados fracasos, o a que sus viejos líderes, demasiado desgastados por esa acumulación de fracasos, deben hacerse cuanto antes a un lado para permitir su renovación?

El oficialismo se inclina por lo primero. Y el horizonte político que desea para el país así lo evidencia. Lo dejó bien en claro en una reciente entrevista Patricia Bullrich, exladera de Mauricio Macri y de momento puntal de la construcción política de Milei, tal vez solo superada en ese rol por su hermana Karina y por el ministro Francos. Bullrich lanzó allí un pronóstico sobre las próximas elecciones legislativas, que pretende ser más que eso, quiere ser un plan: “En 2025 va a haber dos propuestas, la del cambio y la retrógrada”, dijo. En pocas palabras, Bullrich y el Gobierno esperan que el año que viene compitan solamente sus listas y las del kirchnerismo, que no haya nada en el medio.

Este plan oficial, en concreto, les permitiría lograr dos objetivos. Primero, que el peronismo siga bajo la hegemonía del kirchnerismo, en lo posible de la propia Cristina, y no surja entonces de allí nada más innovador para atraer a los electores. Segundo, que todas las fuerzas políticas moderadas o de centro, desde el radicalismo y el peronismo disidente hasta el mismo PRO, sean absorbidas por LLA o se vuelvan irrelevantes, porque sus votos migren masivamente, como ya sucedió en la segunda vuelta del año pasado, hacia los candidatos que ofrezca el mileismo.

 El Gobierno espera que el año que viene compitan solamente sus listas y las del kirchnerismo, que no haya nada en el medio. (Foto: REUTERS/Matias Baglietto)
El Gobierno espera que el año que viene compitan solamente sus listas y las del kirchnerismo, que no haya nada en el medio. (Foto: REUTERS/Matias Baglietto)

Ahora bien, ¿es este un plan o solo un sueño? ¿Va a encontrar el partido oficial el impulso suficiente de la economía para moldear la competencia hacia esta escena soñada? Habrá que ver. De momento lo está intentando, y lo cierto es que recibe bastante ayuda, no tanto de la economía, al menos de momento, como de los demás actores políticos.

En las últimas semanas, han llamado la atención de los observadores los intentos bastante desesperados tanto de Cristina como de Macri por volver a la escena, recuperar protagonismo ante el Gobierno, y también frente a actores con ellos en competencia por destacar en sus respectivos espacios.

Cristina lo viene haciendo con una regular intervención semanal, en actos masivos que se parecen bastante a los que hacía mientras fue vicepresidenta, y se vio ya para lo que le pueden servir: de bastante poco o nada.

Macri, por su parte, está buscando hace meses la quinta pata al gato para darle impacto a su recontra anunciado regreso a la presidencia del PRO, sin mayor éxito. Tal vez por haberse resignado paulatinamente a no contar en esta operación con la compañía de otras figuras importantes de su partido, como la propia Bullrich, o Larreta, tampoco los gobernadores Rogelio Frigerio o Nacho Torres, o siquiera de su primo Jorge.

Mauricio Macri. (Foto: NA / Mariano Sánchez)
Mauricio Macri. (Foto: NA / Mariano Sánchez)

En ambos casos se trata de líderes que creen seguir siendo imprescindibles para mantener unidas y en pie a sus respectivas fuerzas. Pero que por eso mismo obstruyen la posibilidad de que estas se renueven, suelten el lastre acumulado por los errores y los fracasos acumulados en los últimos años, y ofrezcan liderazgos y propuestas tal vez un poco más competitivos frente a Milei y su gente.

En el caso de Cristina, es evidente, sus intervenciones no solo están dirigidas a aprovechar lo que cree es un momento crítico para la consolidación del proyecto del Presidente, y la oportunidad que piensa se le abrió al respecto con la marcha universitaria, sino a combatir la amenaza de una rebelión interna contra sus seguidores más fieles, los de La Cámpora. Y entre esas amenazas internas destaca la de Axel Kicillof. Quien, para irritación de la señora, se viene sacando fotos con todo el mundo, desde la cúpula de la CGT hasta los gobernadores de JxC Torres y Pullaro, algo que, claro, Cristina no puede hacer ni emular: hace años que solo se saca fotos con ella misma. Y por más que lo de Kicillof no vaya mucho más allá de la foto, supone una amenaza suficiente para ella: debe sentirse más sola que nunca, y saber que ya nada le garantiza que, en ese giro al centro del gobernador bonaerense, no se esconda, en lo que le toca, un nuevo abandono a su suerte en los tribunales, y para su gente, la marginación en las próximas listas de candidatos.

Cristina Kirchner. (Foto: AFP)
Cristina Kirchner. (Foto: AFP)

En cuanto a Macri, lo ha intentado todo para evitar su sucesión, y sigue tratando que algo le funcione. Decidido a pasar por alto un hecho cada vez más palmario: entre los dirigentes no kirchneristas es solo superado por Larreta Lousteau en su índice de rechazo en las encuestas. Retomar la presidencia partidaria no va a resolver ese problema, puede agravarlo, y perjudicar aún más a su partido. Tal vez la única forma de evitarlo sería, una vez que esté al frente, organizar las cosas para hacer bien lo que hizo mal en 2019 con Bullrich: prepararle el terreno a un sucesor, que debería ser ahora necesariamente uno de los gobernadores, y dar un definitivo paso al costado.

Pero la política argentina es muy curiosa, todos la sufren, pero nadie quiere abandonarla. Seguramente porque esperan que los ciclos de inestabilidad, las crisis recurrentes y los frecuentes ataques de amnesia que la caracterizan jueguen a su favor, y les ofrezcan una nueva oportunidad. Detrás de ese sueño han ido infinidad de “ex”, insistiendo hasta el final en ser todavía promesas. La enorme mayoría, sin éxito, para desgracia de sus seguidores y ventaja de sus adversarios. Milei debe estar muy agradecido.

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