EN VIVO
Corrientes: Reclamos en el Inta por notificaci贸n de recortes

Corrientes dijo presente en un Rally hist髍ico

Por: Corrientes Info 11/07/2016

Corrientes dijo presente en un Rally hist髍ico

l equipo de competición del Club de Automóviles Clásicos de Corrientes (CACC) participó con éxito del Rally de Vehículos Antiguos de Rafaela, en el Sur de la provincia de Santa Fe, una carrera de regularidad organizada en el marco del Bicentenario de la Independencia que convocó a más de 60 autos históricos de distintos puntos del país en un espectáculo único.

El encuentro comenzó el viernes por la tarde con la llegada de las tripulaciones, la mayoría de las cuales viajó desde sus lugares de origen al volante de sus bólidos antiguos, como fue el caso de los representantes correntinos a bordo de sendos Torino, un Fiat 128 y un descomunal Chevrolet Impala que llamó la atención de los aficionados y batió de entrada un récord: fue el vehículo más grande de la prueba.

Chiva andando.

Chiva andando.

Sobre la avenida Santa Fe, en pleno centro de Rafaela, se dispuso una muestra estática con amplia participación de la comunidad y la presencia de los pilotos, que dialogaron con la gente por espacio de dos horas previas a la largada simbólica, que fue encabezada por un autobombas International de los años 40, donado por el Gobierno provincial al Club de Automóviles Antiguos (CAAR).

El club rafaelino organiza hace 18 años la carrera que por tres días altera el ritmo aún pueblerino de una ciudad pujante e industrializada que alberga firmas famosas a nivel nacional como la productora de lácteos Ilolay y la de chacinados Lario, enclavadas en las afueras, camino a la villa turística Bella Italia y a pocos kilómetros de dos localidades que forman parte del periplo: San Gerónimo del Sauce y Pilar.

Por rutas vecinales y desde tempranas horas del sábado, luego de la autolargada con instrumentos en el impecable predio del Jockey Club, los autos surcaron la franja productiva del oeste santafesino con los cronómetros encendidos y a una velocidad de 50 kilómetros por hora para los vehículos ancianos y de preguerra, y de 62 kilómetros horarios para los contemporáneos con mayores cualidades dinámicas.

En cada localidad visitada, los competidores fueron guiados por una impecable organización para ocupar el perímetro de las plazas principales con estacionamiento a 45 grados, en un marco festivo digno de imitar por las grandes ciudades: fanfarria grabada en vinilo propalada por altoparlantes comunitarios y postes, columnas de alumbrado y hasta los árboles vestidos con lienzos de celeste y blanco en el marco de las festividades por el Día de la Independencia.

03- Ford A Fordor.

03- Ford A Fordor.

El contacto con la gente fue el denominador común de la prueba. En San Gerónimo del Sauce los vecinos se arremolinaron en torno de los autos y cometieron el acto de “infidencia” mecánica que más entusiasma a los conservacionistas: preguntar sobre la historia y las características de cada vehículo, con lo cual las charlas fierreras se multiplicaron por centenas en cuestión de minutos. Todo esto matizado con un refrigerio ofrecido por la Comuna local, consistente en tortas fritas, bizcochos con chicharrón y café con leche.

En la segunda etapa de la carrera el destino fue la localidad de Pilar, que además de celebrar el 9 de Julio cumplía un nuevo aniversario, por lo cual los autos permanecieron por espacio de tres horas en una inmensa plaza principal de 4 manzanas, para solaz de los lugareños que pudieron apreciar una muestra que muchas grandes ciudades del país envidiarían.

Plymouth, Willys, Whippet, Ford A. Chevrolet Campeón, baquets de carreras con un nivel de elaboración superlativo y por supuesto los “haigas” de los 60 y 70 que hicieron tronar sus escapes gracias a los motores de seis y ocho cilindros tan añorados en un mundo actual de autos superpoblados de plástico y ajustados a la corrección política de los tiempos que corren.

Hubo almuerzo de camaradería con show de tango y un sentido homenaje a la familia Cecotti, ilustre linaje de la competición automovilística que en los años 50 cubrió de gloria a los pilarenses con sus éxitos al volante de un auto mítico que sobrevive a los tiempos: la Chiva de los Cecotti, simpático biposto de origen Whippet que fue mejorado con el correr de los años para limar

Torinos y Martina.

Torinos y Martina.

décimas en cada curva de la zona.

La Chiva merece un relato exclusivo, pero para mitigar ansiedades puede decirse que fue un auto adelantado en materia tecnológica y la demostración de que con inventiva y voluntad todo se puede, ya que sus piezas fueron fabricadas en buena parte a mano por sus preparadores, artesanos de fragua y torno que legaron sus saberes a una descendencia admirable de mecánicos, corredores y amigos de los fierros viejos.

El encuentro tuvo su punto culminante con la cena de gala del sábado por la noche, en la sede del club organizador. Allí el presidente del CAAR, Rubén Yost, entregó trofeos y presentes antes de un número musical en homenaje a los Iracundos, una elección en clave retro que estuvo a tono con el contexto: la casa del club rafaelino es un museo que reproduce al detalle el taller mecánico de principios del siglo XX, con todas las herramientas en su justo lugar.

Las texturas añejas de un espacio dedicado a recordar el pasado con visión de futuro envuelven a los visitantes en un viaje hacia lo mejor de un tiempo ido en el que la vida exigía más sacrificios, pero también entregaba sabores más intensos que sólo se pueden volver a degustar en un clima como el que recrea Rafaela cada año, con el alma de nuestros abuelos sobrevolando cada abrazo.

La chatita del CACC debutó en carrera

 05-Chatita y Ford A

Los autos que representaron al Club de Automóviles Clásicos de Corrientes en la carrera de Rafaela estuvieron encabezados por la emblemática chatita Chevrolet 1927 con llantas de madera, que es la carta de presentación de la entidad correntina que hace 20 años dedica sus energías a rescatar el patrimonio histórico de la provincia. En un trailer especialmente acondicionado, el presidente del CACC, Guillermo Osnaghi, transportó la camioneta histórica a lo largo de 700 kilómetros para largar desde el Jockey Club en medio de una muchedumbre de admiradores. Es que la chatita del club correntino fue la tercera participante más antigua e hizo gala de su sobresaliente nivel de restauración, lo que le valió un reconocimiento especial. La Chevrolet verde esmeralda debutó así en competencias nacionales y recibió el afecto de los entusiastas a pesar de que hubo de abandonar por una rotura de distribuidor que la dejó fuera de pista en la primera etapa.

 

Noticias relacionadas